29 de diciembre de 2008

Otravidaesposible 2008



Fin de viaje Bangkok(Thailandia), 7882 km (20/12/08)


Estoy en Madrid, sentado frente al ordenador en casa de mis padres. No sé cómo concluir este blog ocupado de opiniones, las cuales fueron compiladas viajando sobre mi bicicleta. Han sido muchos los cumplidos y las críticas que mis reflexiones han generado. La orientación de mis entradas llevaba claramente un contenido crítico hacia la sociedad. Soy consciente que debería haber matizado la enjundia de cada comentario, ya que es precisamente el marco de esta sociedad la que me ha permitido abarcar este edificante proyecto. Sin embargo, las circunstancias no eran propicias para exponer generosamente mi opinión. Tuve que decidir con pesadumbre cuál debía ser la orientación de mi exposición, soslayando cuestiones no menos importantes. Ardua labor es la de reunir un pensamiento complejo y muy ramificado en tan solo unos párrafos. Por eso he decidido circunscribir esta última entrada a describir el objetivo o propósito que este viaje tenía. Pienso que, de alguna manera, acercará al asiduo lector a comprender la piedra angular de este apasionante proyecto.

Esta segunda parte de Otravidaesposible perseguía los mismos objetivos que en su fase original. Han sido 6 meses de regeneración interior en una esfera natural que me ha permitido realizarme y desarrollarme como individuo. Todos nosotros nacemos con unas habilidades naturales que deben ser desplegadas durante nuestra vida. La libertad es primordial para que conceptos abstractos como la inteligencia, la creatividad y la dignidad humana puedan desarrollarse. Es el único modo de crecer y desarrollar la propia individualidad. Por consiguiente, sólo en libertad se cultiva el pensar y el movimiento, proveyendo lo mejor de nosotros mismos. Por ende, las influencias más beneficiosas, las que engendran pensamientos nobles, proceden del contacto con otros individuos libres. Otravidaesposible confiere esta esfera de libertad donde la geografía además contribuye a interaccionar con otros ciudadanos circunscritos en el mismo espacio de libertad.


Considero que el sistema que tanto critico, aquel que ha contribuido a mi educación y ha posibilitado la consecución de este proyecto, ha enfermado. Está sumido en una incomprensible decadencia moral, emocional e intelectual. Se ha convertido en un marco cancerígeno que engulle nuestras vidas cercenando las más bellas e inherentes cualidades humanas. Un mecanismo invisible e imperceptible alienta a desarrollar las peores cualidades del ser humano en detrimento del equilibrio de fuerzas que rige nuestra existencia. El egoísmo exacerbado, la avaricia y la envidia gobiernan nuestras acciones diarias. Lejos quedó la responsabilidad y compromiso hacia el medio que nos rodea, además de la capacidad para soñar, ilusionarnos y desplegar cada una de nuestras inherentes destrezas. Algunos presumen con orgullo que vivimos en un mundo evolucionado. Sin embargo, es la involución y la pérdida de razón lo que administra nuestras vidas.


Otravidaesposible fue concebida para protegerse y defenderse de la ubicua contaminación a la que hago referencia. Sus bases posibilitan una renovación interna, que libran al ser humano de las cadenas de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres. Limita un espacio para interaccionar con nuestro corazón y con nuestro espíritu, hallando el equilibrio y la paz interior. La cuantía de tiempo libre, en conjunción con las vivencias y la meditación, propician un compendio de preguntas existenciales dirigidas a lo más profundo de nuestro ser. El objetivo no es otro que el de conocerse a sí mismo, desarrollando una sólida filosofía fundamentada en las verdades de las que hablaba Kierkegaard: “tus verdades” como individuo.


La mayoría de mis entradas pueden parecer un virulento ataque contra aquellas personas que eligieron vivir del modo que preconiza el sistema actual. Me refiero a aquellos que disfrutan de la rutina diaria y de las pequeñas cosas que enriquecen esta vida. No es esa la dirección a la que aboca mi crítica, aunque mi blog no lo refleje. Hubo un tiempo en que un reconocido puesto de trabajo, una sensacional mujer, junto con un fastuoso hogar, el lujo, y el confort, sustentaban mi vida. Mi pasado forma parte de mi proyección personal. Craso error sería prescindir del aprendizaje que éste supuso. Yo también deseo alcanzar una dimensión donde simplificar mi existencia. Podría ser, por ejemplo, un lugar permanente para establecerme y vivir, una familia; un trabajo que me realice, etc. Sin embargo pienso, que hasta para eso es necesario vivir bajo un marco de compromiso y responsabilidad hacia el entorno en el cual nos desarrollamos. Parece ser, que muchos de nosotros hemos olvidado que formamos parte de una entidad llamada humanidad. Y ésta, a su vez, prolifera delimitada y administrada por la enigmática e inextricable Naturaleza. Todas nuestras acciones poseen complejas conexiones con diferentes puntos del globo. Por desgracia, cada uno de nuestros actos tiene serias repercusiones para el conjunto. Precisamente ese conjunto en el que medrarán nuestros hijos y al que hay que preservar.


Algunas personas se preguntarán cómo alcanza esta coherencia personal Otravidaesposible. Intentaré identificar algunos escenarios que confieren los beneficios a los que hago alusión. Muchas veces evoco aquellos hermosos y gratificantes instantes:


Un despertar natural sin alarmas estridentes, horarios, y presiones, sino mediante una cálida luz que acaricia tus párpados, o el sonido del gallo que anuncia un nuevo amanecer. No tienes reloj. Tampoco un horario para comenzar tu día. Abres los ojos y sonríes. Te preguntas qué vivencias te están aguardando en cada cambio de rasante. Cómo discurrirá la aventura. Dónde comerás, en qué cama o espacio acomodarás tu cuerpo. Con quién compartirás el café, las miradas y las sonrisas.


Comienzas a pedalear. Te extrañas. No hay influencias externas como televisión o radio que dominen tu opinión. Nadie condiciona tu pensamiento ni incordia tu mente. Te alimentas exclusivamente de belleza, intensos olores y colores, de un frescor matinal que acaricia tu rostro como un leve susurro. Todavía se pueden escuchar a los grillos, que junto al cantar de los pájaros y el relajante discurrir del arroyo conforman una liviana melodía que se desliza por tus oídos. El cuerpo se templa con el pedaleo y emerge una especial conexión cuerpo-mente que confluye en una perfecta sincronía. El cuerpo experimenta una inefable sensación. Una energía que nace de algún insondable rincón del espíritu fluye en todos los sentidos. Respiras profundamente, y crees sentir como el aire recorre todo tu cuerpo. Entonces, levantas la cabeza, y observas la belleza del bucólico entorno que te envuelve, y que se manifiesta a través de los procesos naturales. Sientes algo hermoso y bello. Desconoces que es. Piensas que es satisfacción, ya que la sensación es parecida, pero no igual. Un nudo se acomoda en tu garganta de donde irrumpe un puchero que se establece en tu rostro. Te emocionas al mismo tiempo que retienes un escalofrío que eriza y recorre todo tu cuerpo. En un brevísimo instante, la felicidad toma las riendas que sustenta la razón. Surge una pregunta en tu cabeza, y entonces, entiendes lo que significa el amor. Porque amas la belleza natural, amas cada una de las sensaciones que experimenta tu cuerpo; amas la oportunidad de vivir. Amas la vida. Amas vivir.


El proceso se repite cada día, en mayor o menor intensidad, dentro de un marco de libertad. Los días de lunes a viernes también se contabilizan. Dispones de tiempo para leer, escribir y en definitiva meditar. Las preguntas y las dudas se agolpan en tu cabeza, y paulatinamente se van contestando sin servicio de la prisa. Los vínculos emocionales con familia y amigos se fortalecen. Y lo que antes era soslayado, ahora rebasa el plano de la importancia. Todo empieza a tomar sentido. Y con cierto estupor descubres que el viaje, o la búsqueda que iniciaste, fueron simplemente un medio para revelar que las cosas importantes y hermosas siempre habían estado ahí, dentro de ti. Sólo faltaba encontrar el camino hacia ellas.


En lo que se refiere al entorno que me rodea, te sumerges en la idiosincrasia de un colectivo diferente al acostumbrado. Interaccionas y empatizas con él. Comprendes el porqué de sus razonamientos y acciones. Nuevos argumentos forman parte de tu conciencia política, social y económica. Cuanto más combinas los parámetros adquiridos, más conclusiones florecen, que ineludiblemente cuestionan los patrones y convenciones establecidos. Gradualmente descubres el efecto que tus acciones tienen al otro lado del globo. Deduces, y sientes en primera persona, lo que implica llevar una vida basada en el dispendio, el confort, y la opulencia. Qué consecuencias negativas tiene el demandar determinados artículos de lujo. Y como nuestro etnocentrista modelo de vida está aniquilando el medio ambiente.


Por lo tanto, Otravidaesposible no reprocha a los individuos la elección de vivir en una corriente social impuesta por el trabajo, la familia, el hogar, y las relaciones personales que estas conllevan. Sino la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos hacia nuestros semejantes y el medio ambiente.


La experiencia y la aportación ha sido tan extraordinaria que, el no transmitirla, sería vivir en una burbuja a merced del egoísmo. Esta condición no forma parte de mi naturaleza. Además de considerarlo una traición hacia las personas que influenciaron mi vida para llevar a cabo este edificante proyecto.


Esta misiva concluye acordándome de las personas que me han apoyado a lo largo de este extraordinario proyecto. A ellos les dedico un texto que forma parte de mi filosofía:


Aristóteles pensaba que hay tres clases de felicidad. La primera clase de felicidad es una vida de placeres y diversiones. La segunda, vivir como un ciudadano libre y responsable. La tercera, una vida en la que uno es filósofo e investigador. Aristóteles también subraya que las tres condiciones tienen que existir simultáneamente para que el ser humano pueda vivir feliz


Raymon. Otravidaesposible,org