Estoy en la costa sur de Camboya, disfrutando de unos dias de descanso. He tenido que cambiar todos mis planes por un error de lectura. Cuando me aproximaba a la frontera de Laos me di cuenta que en ese checkpoint no emitian visas. Despues de mucho preguntar solo habia una opcion: ir a la capital, lo que habia evitado desde el principio. He dejado las maletas y la bici en Kratie y he bajado a conseguir el sello del pasaporte correspondiente. El inconveniente es que hay tres dias nacionales de fiesta, y hasta el lunes todo esta cerrado, hasta las embajadas. Solo podia esperar 6 dias. Asi que, despues de pasar dos dias visitando la atestada capital he decidido bajar a descubrir la costa del sur. El miercoles tomare de nuevo la bici.
En una de las rutas mas duras, donde recorri 80 km por tierra, conoci a Ivan, un misionero ecuatoriano que dirige una iglesia y una escuela para ninos sin recursos. Me invito a conocer el proyecto y fue dificil rechazar la oferta. La mision se encuentra a orillas del rio Mekon a una distancia de 50 km de Kampung Chan, la urbe que tiene mas recursos. Pase casi todo el dia descubriendo como visten, educan y alimentan a unos 32 ninos entre 5 y 12 anos. El proyecto esta subencionado por la iglesia catolica. Mientras recorria la zona Ivan me ponia al tanto de los problemas del pais y como indirectamente, estos problemas, afectan a las zonas mas remotas. Hay una corrupcion terrible en el gremio de profesores. La mayoria de las familias no disponen de recursos para escolarizar a sus hijos. Y ademas, los profesores son corruptos, cobrando sumas extras por clases que deberian haber sido impartidas. Mucha gente enferma de malaria y dengue. Los ninos tienen que visitar el hospital a menudo por beber agua directamente del rio. Ivan dispone de una moto para recorrer 45 km de intrasitable carretera en caso de urgencias pero no es suficiente. Muchos mueren antes de llegar. A pesar de las adversidades, que son muchas, pude comprobar con mis propios ojos, que esta gente tiene un espiritu especial ;algo magico en su interior. No se como describirlo, pero transmiten mucha energia. Realmente fue una experiencia maravillosa y la oportunidad de descubrir un proyecto como ese desde primera fila. Llevaba tiempo buscando algo donde comprometerme que pudiera percibir con mis sentidos. Deje aquella mision no sin antes proponer a Ivan algunas ideas para el futuro.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada